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miércoles, 30 de julio de 2014

Limpieza facial con aceites: mi experiencia.

“¿Con aceites dijiste? ¿En tu piel grasa? ¿eh? ” Si! Limpieza con aceites! Paso a contarles.

Primero les quiero decir, que esta limpieza la aprendí de otra blogger (otra de mis preferidas), muchas ya la conocen, (a quienes no les  recomiendo una darse una vuelta por su blog), se trata de Alesita, de  Pretty Hate Machine .
Como pueden leer en el post en cuestión, , la idea es que el aceite, arrastra el aceite, por lo que no es nada loco, que yo, con mi piel grasa, pruebe este método.

Sin vueltas, vamos al “paso a paso” para esta limpieza.

Primero, elegí qué aceites usar: Como aceite esencial, usé aceite de ricino (tampoco tenía mucho para elegir jaja tengo uno que uso en las pestañas y cejas, así que…), y como aceite base, usé aceite de almendras (bien podría haber usado de oliva)

De casualidad son de la misma marca, el de ricino lo compre en noviembre del 2013 a $16, y el de almendras el mes pasado a $32

Usé una parte de aceite de ricino, más o menos media cucharadita y dos partes de aceites de almendras, o sea, una cucharadita (Para pieles secas, Alesita recomienda una parte de aceite de ricino, y nueve de aceite base). Lo que hice fue volcar de los frasquitos en mi palma de mi mano, y los mezclé un poquito con una cuchara.
Con la piel humedecida en agua tibia, empecé a frotar los aceites en mi cara, con movimientos circulares (haciendo énfasis en la zona T en mi caso porque es donde más necesitaba la limpieza profunda).
Después de más o menos un minuto de frotar, me fui a la cocina (sic). Alesita propone aplicarse una toalla mojada en agua caliente, pero no me animé (soy medio animalita… eso podría haber terminado en cualquier cosa jaja). Lo que hice fue (antes de empezar la limpieza) poner a hervir la pava con agua (más o menos un tercio de la pava, así hierve pero no llega a evaporarse rápido). Me ubiqué a una distancia prudente (unos 40 centímetros calculo), de manera que me llegaba el vapor a la cara, sin sentir que me estaba quemando ni nada por el estilo. Ahí me quedé un minuto más o menos.
Después volví al baño, donde empecé a lavarme la cara con agua tibia (nunca caliente) para empezar a aflojar el aceite. Posteriormente me lavé la cara con el producto que uso siempre.
Elegí terminar la limpieza con un agua micelar (porque tengo 3 tónicos abiertos, y los 3 tienen parabenos...), luego me puse la hidratante de siempre.
En las fotos pueden ver el antes y el después (la fotografía no es lo mío… pero creo que el punto se aprecia igual).

La idea fue tomar el lunar como referencia.Como ven, algunos poros se cerraron, y además se limpiaron


Moría de ganas por hacer el post para quienes no conocían este método , y para que quienes lo conocían, pero no se habían animado, vean otra experiencia, y se animen. 
A mí, particularmente, me gusta hacerme esta limpieza una vez por semana (y en el medio intercalar con una exfoliación suave), y por ahora no pienso dejarla, porque me encantan los efectos en mi piel.

Les quería agradecer por  los comentarios en los post anteriores! me encanta leerlas. Les comento que los contesto siempre a todos (aviso sobre todo para quienes me hicieron preguntas específicas).


Como siempre, ojalá les sirva, y  muchas gracias por leerme! besos

miércoles, 16 de julio de 2014

Labios: dos tips para tenerlos divinos

Siempre tuve labios secos. Desde que tengo memoria que soy adicta a los humectantes labiales (estando en la primaria en mi mochila no faltaba una manteca de cacao). ¿es buena esta “adicción”? No. Por eso en este post, les propongo dos cositas que a mí me sirvieron mucho para mejorar el aspecto de mis labios y recurrir menos frecuentemente al humectante labial.

Antes de pasar a los tips, para quienes quieren ahondar más en por qué no es bueno taaanto humectante labial, les dejo este link, de un blog que nos propone “Adéntrate en el mundo de la cosmética de la mano de una ingeniera química” (el blog es muy bueno y realmente se los recomiendo)

Vamos con los tips:
*Exfoliación:
La piel de los labios necesita exfoliación como cualquier parte de nuestro cuerpo. ¿Nunca tuvieron “pellejitos” en los labios? La exfoliación es la manera correcta de quitarlos (no hay que arrancarlos!)

¿con qué?: El mercado ofrece varios productos con tal fin, yo la verdad, opté por un exfoliante casero. Internet está plagado de recetas, todos consisten en la combinación de algún medio graso (por ejemplo aceites, vaselina, miel) y los gránulos (por ejemplo azúcar, café, sal). En mi caso, al principio usaba una combinación de aceite de ricino y azúcar, pero ahora cambié a una de aceite de oliva y café. Preferí el aceite de oliva porque es más barato que el de ricino, y opté por el café porque en leí acá, que no es tan agresivo como el azúcar o la sal. Las dos “formúlas” me funcionaron bien, así que voy a seguir con la de oliva y café.

¿cómo?: Se mezcla media cucharada de cada ingrediente (a efectos prácticos yo lo hago en la palma de mi mano),  se frota suavemente en los labios con las yemas de los dedos por un par de minutos, y se retira con papel tisú (o algo que se le parezca) humedecido.

¿cada cuánto?: Lo que nuestros labios pidan, aunque no lo haría más seguido que dos veces por semana (como les dije en este post, cuando de exfoliación se trata menos es más!)

*Hidratación:
De la importancia de hidratar los labios ya he hablado (acá en el mismo post sobre la exfoliación).  Pero quiero agregar, que luego de exfoliar, la hidratación es un paso obligatorio. ¿El tip? Probé muchos (muchos!) hidratantes de labios, y lo que mejor me funcionó, fue la vaselina sólida. Se consigue en cualquier farmacia (la mía tiene 30 gramos y me salió $15). Es incolora e inodora. Desde que la uso (antes de irme a dormir, y antes de irme a la mañana) recurro mucho menos que antes al humectante habitual.  


Prueben y después me cuentan!

Como siempre, gracias por leerme.  Un beso!